qué son los probióticos y los prebióticos

¿Qué son los probióticos y cuáles son sus beneficios en los bebés?

Si eres padre o madre de familia seguro que te has preguntado qué son los probióticos y cuáles son sus beneficios en los bebés. Habrás escuchado opiniones al respecto en varias ocasiones y sobre todo en los últimos años.  Desde Aralia Pharma te ayudamos a salir de dudas con casos analizados de forma científica. Para que sepas clínicamente cuándo puedes administrar los suplementos alimenticios a tus hijos/as.

 

¿Qué son los probióticos?

Veamos qué son los probióticos antes de nada, para tener claro qué función cumplen en el organismo y así saber en qué casos los podemos administrar.

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, recuerda que el término significa “a favor de la vida” y actualmente se utiliza para designar las bacterias o microorganismos que tienen efectos beneficiosos para los seres humanos y los animales, suministrados en la cantidad adecuada (según la Organización Mundial para la Salud).

 

«Los avances en la mediciona microbiótica son de principios del siglo XX, aunque sea en el siglo XXI, en la actualidad, cuando más se esté desarrolando este campo»

 

Veamos cuáles fueron los primeros estudios:

    • El primero en analizar la microbiología humana fue el ruso Eli Metchnikoff, premio Nobel de Medicina en 1908. Introdujo el empleo de los fermentos lácticos con el fin de alterar la fermentación negativa en el intestino. Investigó este campo dentro del Instituto Pasteur, del que llegó a ser subdirector.

 

    • Después de él, el pediatra francés Henry Tissier, detectó que los niños con diarrea tenían en sus heces un escaso número de bacterias “bífidas”, al contrario que los niños sanos.  Fue cuando se planteó la posibilidad de administrar estas bacterias buenas a pacientes con diarrea, para facilitar el restablecimiento de una flora intestinal sana.

 

    • Para acercanos más a los últimos años, nos fijamos en el artículo de la doctora Josefa María Panisello Royo, autora de: Los probióticos y prebióticos en edad pediátrica: de la evidencia a la práctica clínica.  Aquí indica que la microflora humana  incluye bacterias, hongos, virus, bacteriófagos y algunas familias de levaduras. Las bacterias nativas se adquieren al nacer y durante los primeros 12 meses de vida. Por otro lado, las bacterias en tránsito se ingieren continuamente a través de los alimentos, bebidas, contactos bucoorales, etc.

 

 

Por lo tanto, cuando nacemos nuestro intestino es estéril y la primera colonización sucede en el parto y con la primera toma o alimentación. Es decir, los bebés recién nacidos no tienen ninguna de estas bacterias en el intestino. Por este motivo son más propensos a padecer trastornos grastrointestinales. Posteriormente, aparecen cambios en la microbiota por influencia de los factores ambientales, edad, sexo y la maduración inmune, volviéndose más estable al cumplir los dos años.

Por eso la función intestinal a veces les produce trastornos que, según los últimos estudios clínicos, pueden disminuir con los probióticos. Algo que no hay que confundir con el cólico del lactante.

Añadimos en este punto que antes de nada, si tienes un bebé, debes tener en cuenta que el llanto del bebé estaría relacionado con cólicos si tiene una duración mayor de tres horas al día, durante más de tres días a la semana y durante más de tres semanas; según el artículo de la pediatra María Aparicio Rodrigo: Probióticos y cólico del lactante: puesta al día.

 

 

En el informe esta doctora afirma que no se ha demostrado la eficacia clínica de las cepas del Lactobacillus Reuteri en el cólico del lactante por el momento. De forma que en este tipo de casos nosotros te recomendamos que uses los probióticos si tienes una prescripción pedriática.

Una vez que ya sabes qué son los probióticos, o las bacterias «buenas», te preguntarás: ¿Cuándo y por qué tomarlos?

 

Los probióticos y sus beneficios en los bebés

La eficacia de los probióticos en los bebés es variada y diversa. Donde hay estudios más avanzados es en la afección de la diarrea, que veremos detallada ahora. Sin embargo, los complementos alimenticios con bacterias buenas no solo sirven para tratar la descomposición. Hay más casos analizados y demostrados clínicamente.

Volviendo a la primera doctora citada, Josefa María Panisello Royo, esta detalla y demuestra la eficacia y los beneficios de los probióticos en los bebés en determinadas situaciones. De forma que nos basamos en su mencionado artículo para aclararte en qué casos son útiles, en base a las investigaciones clínicas.

 

Diarrea infecciosa aguda

Varios análisis confirman que los probióticos disminuyen la duración y la severidad de la diarrea infecciosa aguda. Por tanto son eficaces, sobre todo con la gastroenteritis viral, más que con la bacteriana. Los probióticos asimismo son eficaces cuando se administran precozmente en el curso de la diarrea.

«Algunas cepas combaten los síntomas de la diarrea. Conviene recordar que no sustituyen al tratamiento rehidratante normal»

 

Con esta información, el grupo de trabajo de probióticos y prebióticos de la Sociedad Europea de Gastroenterología y Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) concluye que:

 

    • Las cepas con mayor evidencia son:  Sacharomyces cerevisiae boulardii Lactobacillus rhamnosus GG; y en menor medida Lactobacillus reuteri 17938.

 

    • Se desaconseja específicamente el uso de la cepa Enterococcus faecium SF 68.

 

Además, la FAO nos alerta de que la diarrea infecciosa es un importante problema mundial de salud que causa varios millones de muertes cada año. Aunque la mayoría de estas se producen en países en desarrollo.

La organización advierte también que la diarrea transmitida por los alimentos afecta cada año hasta el 30 por ciento de la población, incluso en los países desarrollados.

Añaden que los probióticos pueden ayudar a paliar las infecciones intestinales. La prueba más concluyente de los efectos beneficiosos de determinadas cepas de probióticos se ha establecido utilizando Lactobacillus rhamnosus GG y Bifidobacterium lactis BB-12, con fines de prevención y de tratamiento de la diarrea aguda, causada principalmente por rotavirus en niños.

 

«Según los estudios disponibles, el  LGG es el probiótico más eficaz y su efecto es dosis-dependiente»

 

Según Venancio Martínez Suárez, pediatra de Gijón, en su estudio, Uso de probióticos y prebióticos en las fórmulas infantiles, indica que la administración de LGG disminuyó la duración de la diarrea por rotavirus en una media de 40 horas.

 

Enfermedad atópica

De nuevo el doctor Martínez Suárez en su publicación defiende la administración de probióticos a lactantes con riesgo de enfermedades atópicas, especialmente a los alimentados con leches de fórmula. ¿Por qué? La razón es porque los niños atópicos tienen una microbiota intestinal diferente de la de otros niños.

Añade que en un estudio donde se adimistró el Lactobacillus GG durante las últimas 4 semanas a las mujeres embarazadas y durante 6 meses después del nacimiento, la frecuencia del eccema atópico a los dos años fue significativamente menor.

 

Diarrea asociada a antibióticos

La alteración de la microflora autóctona causada por los antibióticos da lugar a un aumento anormal de su número y, posteriormente, a síntomas relacionados con la producción de toxinas. Normalmente la ingesta del antibiótico tiene el efecto secundario de que acaba con las bacterias buenas del intestino. Lo que conlleva una defensa inferior y, por lo tanto, una disfunción intestinal que deriva en diarreas.

Por consiguiente, la razón en que se basa el empleo de probióticos es que, en esos pacientes, es necesaria la administración de microorganismos comensales exógenos (es decir, probióticos) para restablecer la microflora hasta un nivel más próximo al de la flora normal, antes de la terapia con antibióticos.

En el caso de que tu bebé esté tomando antibióticos, los probióticos le pueden ayudar, porque según la doctora Panisello Royo, respecto al Lactobacillus rhamnosus GG o de Sacharomyces cerevisiae (boulardii), hay un alto nivel de evidencia de que la administración de estos probióticos en niños que están recibiendo antibioterapia son eficaces a la hora de prevenir la diarrea asociada a los antibióticos.

 

Enfermedad inflamatoria intestinal

Además de los informes de los dos doctores citados ya, debemos tener en cuenta el estudio realizado en la Universidad de Aldo Moro de Bari, en Italia, donde detectaron que las bacterias probióticas promueven la salud intestinal y previenen la inflamación intestinal crónica, a través de la estimulación de la inmunidad innata epitelial.

 

Fuente: Universidad Aldo Moro

 

En este análisis, de nuevo el LactobacillusGG también ha mostrado la utilidad en el mantenimiento de la remisión de pacientes pediátricos con colitis ulcerosa. De forma que su eficacia está respaldada de nuevo, en este caso por esta investigación italiana.

 

Alimentación infantil y probióticos

La leche materna promueve la formación de la flora intestinal en el lactante. En el caso de las leches o fórmulas infantiles artificiales deben incluir los probióticos, para conseguir el beneficio de la leche materna, más allá de los primeros meses de vida.

Y estas bacterias buenas son necesarias porque los beneficios de los probióticos en la alimentación infantil, como la leche, son:

    • Reducción en el riesgo de infecciones gastrointestinales y su tratamiento
    • Control de las manifestaciones de atopia
    • Disminución de la frecuencia de cólicos o irritabilidad.

 

 

En este sentido los probióticos se están incorporando en las leches de los lactantes y tú puedes incluirla en su alimentación con complementos alimenticios para lactantes, siempre bajo supervisión médica.

Desde Aralia Pharma te escuchamos siempre. Si tienes dudas acerca de la administración de los probióticos el espacio de los comentarios es para ti.

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